La alianza entre la medicina estética y la estética avanzada ha llevado a un enfoque más integral, centrado no solo en la corrección de imperfecciones, sino también en la prevención, el bienestar emocional y la calidad de vida.
Esta fusión se manifiesta en tratamientos que mejoran la autoestima y la percepción de uno mismo, lo que influye positivamente en las interacciones sociales y en la participación activa en la vida diaria.
- Enfoque en el bienestar integral: Más allá de la belleza física, se busca un equilibrio entre la salud física, mental y social del paciente, mejorando la autoestima, la confianza y el bienestar psicológico.
- Prevención y activación de la longevidad: La medicina estética y estética se orienta a prevenir el envejecimiento y a mantener la calidad de la piel y los tejidos a largo plazo, en lugar de limitarse a corregir problemas ya existentes.
- Resultados naturales y personalizados: Existe una tendencia hacia la naturalidad, la personalización y la armonía, buscando potenciar la belleza individual de cada persona en lugar de alterar su apariencia de manera radical.
- Beneficios para todas las generaciones: Los tratamientos contribuyen a la prevención en los más jóvenes y a mantener la funcionalidad y vitalidad en etapas posteriores de la vida, adaptándose a las necesidades de cada momento vital.
- Mejora de la participación social: Una imagen corporal que genera mayor satisfacción puede facilitar una mayor participación en entornos sociales y laborales, mejorando la interacción con los demás.
Veamos algunos datos y verdades sobre esta tendencia que va ganando cada vez más terreno.
Una realidad es que la esperanza de vida se ha incrementado en las últimas décadas y trepa hasta los 70 o 75 años en promedio, por lo que la gente que llega a esta edad muchas veces busca verse mejor y/o más joven. La mayoría aspira a perder peso y a mantenerse dentro de un valor saludable, o incluso hay quienes recurren a algún tratamiento para lograr algún cambio en particular.
Si bien la mayor parte de la gente busca deshacerse de los kilos de más por una cuestión estética, el procurar mejorar la salud es otro factor desencadenante a la hora de tomar esta decisión. Pues bien, hablemos de detalles a tener en cuenta.
“No puede manifestarse en el exterior lo que no se lleva por dentro”
Esto es cierto, ya que si no se controlan ciertos parámetros internos -tales como el colesterol, la glucosa, la presión arterial- y se evitan malos hábitos como el cigarrillo y el alcohol, muy difícilmente se logrará una buena imagen exterior, más juvenil y saludable.
“El sobrepeso u obesidad no tratadas a tiempo llevan a una distorsión corporal”
Verdad. Cada cuerpo tiene un peso saludable, según estatura y complexión, sobrepasarse de él, no solo sobre exige al organismo comprometiendo su salud, sino que también puede distorsionar la imagen corporal. Si se ha ganado peso, habrá que perderlo cuanto antes, y si ha quedado flaccidez, lo mejor será tratarlo para recuperar la figura previa.
“La pérdida de cabello no ayuda en la conservación de la juventud”
Cierto. Uno de los factores que menos ayudan en la conservación de la juventud es la caída del cabello, sobre todo entre los hombres. La buena noticia es que cualquier problema que se tenga, existen tratamientos específicos para recuperar el cabello. Un avance de la medicina estética, ofrece desde la mesoterapia capilar cuya finalidad es la reactivación del ciclo de funcionamiento de los folículos pilosos, hasta tratamientos como factores de crecimiento (plasma rico en plaquetas) o terapia fotobiodinámica generando nuevos capilares sanguíneos en torno al folículo piloso aumentando así su irrigación, oxigenación y nutrición.
Lo mejor para saber qué camino tomar ante cualquier problema estético, será estar bien informado, es decir, dar con el profesional y/o el lugar adecuado.
Tiene que haber un conocimiento en profundidad de ambas partes: el paciente para saber dónde está y qué posibilidades tiene para conseguir su objetivo; y el profesional para saber qué se busca y poder ofrecer una alternativa viable y realista.